sábado, 25 de junio de 2011

(III) BEN GIBBARD (y sus distintas manifestaciones)

Ya les advertí que la constancia no esta dentro de mi colección de múltiples virtudes, así que he tenido que variar el plan de una dosis de medicina espiritual ‘al día’ a una dosis de medicina espiritual ‘cuando buenamente pueda’. Pero no me preocupa porque ustedes son bastante comprensivos y además ya estaban puestos en preaviso. 

Vayamos al lío. Ben Gibbard. Si no lo conoces es que vives en otro planeta, o estas tan fuera que has perdido la perspectiva de lo que es estar dentro y fuera.
Como algunos ya saben, soy de la firme opinión de que hay ciertos personajes contemporáneos que son merecedores de ser incluidos en la enseñanza obligatoria de este país (y de cualquier nación que se precie). Este sería uno de ellos.
No voy a gastar ni una palabra más en presentarle puesto que sería un insulto para muchos de ustedes y para ello ya están formulas como la Wikipedia, pero si que voy a ponerles las dos canciones que en mi opinión son su clímax como artista, y que son susceptibles de componer esta sección puesto que, efectivamente, son un bálsamo para la irritación emocional.
(Nota adjunta: Al final, he tenido que poner dos canciones de cada faceta de este señor, porque a no he podido elegir solo una…)
Formato THE POSTAL SERVICE
A ver quien es el guapo que descarta Such Great Heights o Nothing Better…el principio de las dos canciones es simplemente magistral.
I am thinking it's a sign that the freckles
In our eyes are mirror images and when
We kiss they're perfectly aligned
Will someone please call a surgeon
Who can crack my ribs and repair this broken heart
That your're deserting for better company?

Formato DEATH CAB FOR CUTIE
Sin palabras…
¿La canción perfecta?

jueves, 16 de junio de 2011

(II) LA PIEL FRÍA



Sin duda alguna uno de mis libros favoritos, escrito en 2003 por el hasta entonces semidesconocido, Albert Sánchez Piñol.
No voy a desvelarles nada acerca del argumento y mucho menos de la trama, pero lo que en principio parece un relato convencional, se transforma en una historia de ciencia ficción para luego pegarnos una bofetada de realidad. Hasta que en cierto momento se desvela exactamente como lo que es: un tratado perfectamente novelado de la naturaleza humana.
Un libro altamente recomendable, que nos invita a la reflexión personal, con una prosa fantástica y uno de los mejores personajes (y ojo, que no me estoy tirando a la piscina) que ha dado la literatura recientemente, el oficial atmosférico Battis Caffo.
Una novela con mayúsculas. Pruébenla.
(Nota: Navegando por la red, para escribir este post, he descubierto que hay una adaptación cinematográfica con relativa buena pinta planificada para el 2012. Veremos que tal.)

miércoles, 15 de junio de 2011

(I) DOOLITTLE



Queremos reflexión. El Doolittle (Elektra Records, 1988) es probablemente el mejor disco que he escuchado en mi vida. Desde luego, el disco más completo. Con dos canciones por las que tengo tal devoción que podría rozar la enfermedad: ‘Here Comes Your Man’ y la tremenda ‘Hey’. 
La letra de 'Hey' es una obra de arte en si misma, la interpretación es sublime y la perfecta rítmica es colosal. ¡Ojo!, es una cancion de esas que deja poso.
Aquí se las dejo.  No se me ocurría mejor manera de comenzar que con los PIXIES. Espero que les sea de ayuda para empezar el tratamiento.

martes, 14 de junio de 2011

Luchando contra el DESENCANTO


He decidido hace un rato , tras mucho pensar estos meses, que no tengo la constancia necesaria para tener un blog dedicado al ocio y al disfrute.  Me siento muy decepcionado pero acabo de descubrir que no vivo para el placer. Algo he debido hacer mal. Si esto me lo tomara como un trabajo la cosa iría mucho mejor para ustedes puesto que recibirían información en un flujo constante,  pero sería mucho peor para mi porque podría convertirse en una obligación. Y de ahí al tedio hay una línea muy fina.
Durante este ultimo parón han vuelto a ocurrir bastantes cosas de relativa importancia, aunque seguramente lo que más ha llamado la atención ha sido el movimiento del 15M. Sin meterme en muchos jardines, ya saben por donde me he movido durante este último mes: Creo en la idea. Me gusta la idea. Me han convencido muchas propuestas. Otras no tanto. Me han gustado ciertas formas de manifestación del descontento. Otras no tanto.  Y les prometo que aquí quiero dejar el debate político/social español actual, que daría para tener un ejercito de monos armados con maquinas de escribir para  llenar un blog tras otro, y no llegar a ninguna conclusión real.
Ahora bien, si quiero hacer referencia a una sensación generalizada que estamos viviendo: el DESENCANTO. Veo a la gente muy triste. Noto como un clima de crispación absoluto a mi alrededor mezclado con un descontento global que envuelve casi todo . La gota que ha colmado el vaso es que hoy uno de mis iconos del glamour mundano se me ha caído, ¡vía Facebook!. No daba crédito por el contenido, y mucho menos por las formas. Ha sido un indicio claro de que estamos perdiendo la cabeza, y de que algo no va bien (no se lo que te ha pasado pero estoy contigo chaval, y si, no mires para atrás que eres tú).
Así que mi cabeza me ha obligado a volver a escribir  ya que en estos casos hay que recurrir a los grandes maestros del tratamiento de la psique individual. Esos artistas u obras que disfrutas en tu propia soledad y que te dan fuerzas para seguir adelante. He pensado que lo mejor para curar a una sociedad enferma,  es tratar a cada individuo por separado. He seleccionado siete maravillas que a mi, de forma particular, me funcionan. 
Además, retomo el blog haciendo una lista, que según los gurús de esto, es  la mejor forma de volver al mundo de la farándula de la red. 

Es mi idea tomar este post como hoja de presentación, y ya a partir de mañana y hasta el martes siguiente  ir administrándoles una píldora a razón de una diaria, como si de un antibiótico se tratase. Tratamiento de choque. Ya veremos si lo cumplo, dado que he advertido claramente al principio de mis problemas con la constancia. Pero voy a poner empeño, no se crean. Mañana nos vemos. Un abrazo a todos (menos a unos cuantos). 

sábado, 26 de marzo de 2011

¿Discos fundamentales?


¿Cuándo se puede decir que un álbum es uno de los ‘discos de tu vida’?  Es complicado. No basta con que sea un disco de mucha calidad, que tenga canciones que te gusten especialmente. Tiene que haber algo más. Tiene que implicarte en cierta manera, y por supuesto, creo firmemente que tiene que ser un disco que se haya escuchado con relativa frecuencia.
Ojo, no confundan esto con la nostalgia. No quiero decir que cualquier disco que se oiga que te recuerde a tiempos infantiles o adolescentes, tenga que ser un disco relevante. Podemos poner el ejemplo de los ridículos colaboradores del Hormiguero que han formado un grupo que cantan (por llamarlo de alguna manera) canciones de series de dibujos animados de los 80, y se creen graciosísimos y lo más de lo más por hacerlo.  El resultado es infame, aunque hay bastantes borregos que les hace muchísima gracia, y no saben que son solo una burda imitación de los pioneros de esto, los grandísimos Petersellers, a los cuales debería dedicar un post cuanto antes.
Bueno, el caso es que el otro día eché cuentas y dentro del grupo de discos que cumplen esos requisitos en mi vida, hay uno que me sorprende especialmente. No porque no sea un disco excepcional, que lo es, si no porque puede  parecer que no entra dentro del radio de acción musical habitual.
No es otro que el ‘VASOS VACIOS’ de Los Fabulosos Cadillacs, editado en 1993 por Sony Music. Se me ponen los pelos de pico de pardo solo con decir el nombre.
El disco no es otra cosa que una recopilación de los grandes éxitos de la banda, con dos temas inéditos, hasta ese momento como ‘Matador’ y ‘V Centenario’.
El caso es que mi idilio con ese disco comienza en Mayo de 2000.  Con 16 tiernos añitos, la mañana siguiente de una fiesta en la discoteca de moda de turno con todos mis compañeros de clase con el fin de recaudar dinero para nuestro posterior viaje a Italia. Maldormí en casa de un amigo porque al día siguiente, jugaba pronto al baloncesto en Mostoles y había prometido ir a verle. Nos llevaba su padre en un todoterreno del que no recuerdo el color, pero podría describirlo  por dentro con todo lujo de detalles.  A mitad de camino, decidió quitar la radio y puso esta obra maestra hecha disco. Supe que me gustaba desde la primera escucha, y sobre todo recuerdo esta canción:
 
Así que a mi amigo y a este señor, que años más tarde fue elegido Presidente de la Academia de Cine Español, les debo el placer que me ha dado este disco desde entonces.
El siguiente episodio data de Junio de 2003. ‘Vasos Vacíos’ ya era uno de mis discos de cabecera, y decidí compartirlo con mis compañeros de facultad en un viaje a tierras malagueñas. El éxito fue total, y ‘V Centenario’ fue sin duda alguna la banda sonora del viaje.  Siempre lo asociaré a esta canción (¡No hay nada que festejar!), a una la frase ‘las palmeras me desconciertan’ pronunciada por un compañero a la entrada de Málaga, y por el chiste de ‘el tomate y la patata’,  que es, sin lugar a dudas, el mejor chiste de la historia.
 Bueno, y todo esto viene, porque el otro día, tomándome un GinTonic muy tranquilo con amigos, uno de ellos se puso a tararear la primera estrofa de esta canción. No daba crédito. Un himno le dije yo. Un puto himno en mi tierra, dijo él. Disfrútenla, porque es una maravilla. 
Cuando comienza a irse el sol
y la cerveza ya se empieza a acabar
Yo me pregunto por qué
por qué mi amor se fue
tan solo me dejo, olvidado en el bar
Cuando comienza a irse el sol
y la cerveza ya se empieza a acabar
yo me pregunto porque
porque mi amor se fue
tan solo me dejo, olvidado en el bar tan solo me dejó,
te tiraré del altar.

lunes, 14 de marzo de 2011

Shazamsnobismo y otros idiotas


Me encanta el snobismo. No soy practicante habitual, aunque reconozco que cuando lo hago soy realmente insoportable. Confieso que  me gusta más observarlo y estudiarlo. Soy como un ‘voyeur’ de la imbecilidad (en este caso) bien entendida. 
No me digan que no tiene un punto entrañable esa persona con gafas de pasta que abre su MacBook Pro en un Starbucks. Maneja  el portátil con soltura con una mano mientras que con la otra desmigaja un ‘muffin’ integral  (que dejará a la mitad) y da sorbos a su café con dos shots de expreso (no más) y medio dedo de crema de leche desnatada.
En un alto índice de probabilidad, es una persona que está encantada de haberse conocido y se dedicará a la comunicación audiovisual, a la publicidad o a alguna agencia de organización de eventos y representación de pelanas varios.
A primera hora tendrá un ‘meeting’ con algún ‘Senior Manager & Partners Associated’ del departamento de recursos humanos o I+D de alguna empresa, para luego después del ‘brunch’ tener un ‘briefing’ con su equipo de trabajo. Para el nuevo proyecto necesitarán juntarse y hacer un ‘brainstorming’ y recopilar ideas para el ‘teambuilding’ del fin de semana que viene. Esto es un ritmo alto de trabajo, con lo que al salir de trabajar tendrá que ir a un ‘afterwork’ para tomarse un GinTonic aunque estos ni siquiera le gusten.
 No me digan que no dan ganas de abrazar a esta persona y preguntarla si su vida es tan emocionante como parece desde fuera. Aunque parezcan unos cretinos y en su mayoría lo sean, nunca desprecien unos buenos momentos de diversión a costa de la idiotez ajena.  
Juntar a los Beatles y a Aventura en la misma lista no tiene precio
 El caso es que hay una ocasión en la que yo me acerco peligrosamente a este perfil, y es culpa de una magnifica aplicación de iPhone que se llama Shazam y que es capaz de reconocer cualquier canción que este sonando. Lo que ocurre es que me da una vergüenza terrible estar en un bar o en una tienda, sacar el móvil y levantarlo para que reconozca la canción que me ha gustado. Pero de momento me compensa y  lo hago. Y todo por canciones como esta…
Hindi Zahra. Our Soul. Una canción absolutamente deliciosa, dentro de un disco realmente completo. La mezcla de estilos y géneros es muy buena, sin caer en los arreglos burdos a los que estamos acostumbrados en estos casos. Da impresión de autenticidad. Utilizaría la palabra ‘mestizaje’ si no la hubieran prostituido grupos ridículos como Chambao, Ojos de Brujo y el siempre absurdo Macaco.
Disfrútenla. Voy a intentar ponerles más descubrimientos Shazamicos. Merecen la pena.

lunes, 7 de marzo de 2011

Thom Thom ¿Quien es?

Lo han vuelto a hacer. Radiohead tiene nuevo disco, y de nuevo es un problema, una fuente inagotable de debates.  ¿Genialidad? ¿Mediocridad?, desde luego han dado motivos de sobra a las múltiples corrientes de pensamiento que siempre han rodeado a este grupo para esgrimir sus argumentos. 
 En general, se puede decir que el disco es bastante pretencioso y una apuesta realmente arriesgada. Después de uno de sus completos mas accesibles como In Raibows (XL Recordings,2008) que gozó de un gran éxito de crítica y publico (básicamente porque era una genialidad de arriba abajo y de izquierda a derecha), ahora se desmarcan de esta línea y vuelven a la música introvertida que recuerda mucho muchísimo a Kid A (Capitol Records,2000). Un retorno a un mundo conocido por donde se mueven como pez en el agua.
Canciones para ambientes claustrofóbicos, para situaciones extrañas, para momentos contradictorios. Música difícil de digerir que se disfruta con cada escucha. Sensaciones hechas melodías para los cinco sentidos. Una experiencia.
Ahora bien, los que no crean en Thom Yorke, tienen un filón con este último disco. 

Ya de por sí Radiohead tiene dos grandes hándicaps:
1. La Crítica: ¿Alguien ha leído una crítica mala de un disco de Radiohead? Los que me conocen saben que me encanta este grupo, pero reconozco algunos (pocos) patinazos dentro de su extensísima discografía. La mayoría de profesionales del sector, o no lo creen así o no se atreven a denunciarlo. Esto puede crear el denominado ‘efecto Federer’ que consiste en ‘no lo conozco, no se nada sobre el tema, pero me cae mal porque lo gana todo siempre’ (si algún españolito que no ha cogido una raqueta en su vida se ve reflejado aquí y le escuece, que se lo haga mirar)
2. Los Fans: He de decir que no todos, pero hay un cierto sector absolutamente insoportable. Radiohead tiene la virtud (o el castigo) de hacer creer a sus más acérrimos seguidores que solo existen ellos en el mundo. Después de Thom Yorke no hay nada. Solo viven para ellos, y todos los demás les copian. Esto al final no deja de ser una ‘sobrepublicidad’, y por tanto una mala publicidad (esto es sentido común, supongo que lo enseñaran en alguna de las vergonzosas ‘licenciaturas’ de marketing o publicidad, que en mi opinión si se extinguieran, el mundo sería mucho mejor). Mi consejo es que si se encuentran con algún fan de este estilo huyan con la mayor prestancia posible e inviertan su tiempo en cosas más provechosas.
Si a estos inconvenientes de siempre, unimos el videoclip del magnifico primer single de este disco, pues se puede montar tranquilamente. Cinco minutos ininterrumpidos de Thom Yorke bailando haciendo el ganso. ¿Pretencioso? Si ¿Genial? También. Pero o te gusta mucho, o te dan ganas de sacarte los ojos.  
Dicho todo esto mi veredicto es el siguiente: RADIOHEAD en estado puro. No voy a darles más pistas pero deberían dejar lo que estén haciendo e irse a casa . Ábranse una cerveza, o un refresco y déjense llevar. Escúchenlo dándole varias oportunidades, serán recompensados.