Y cuando mi cuerpo demanda folk, solo quiere calidad. Quiere una música para poder mirar por la ventana mientras llueve, quiere una banda sonora para las resacas, quiere poder poner sonido a su estado de animo, quiere algo que mueva la jaula de sus emociones interiores (si esta frase no es de Pulitzer ya no se que más puede hacer uno para ser candidatable).
El caso es que no hay muchos sonidos que puedan cumplir todas estas premisas. Sufjan Stevens y Josh Rouse convinimos hace tiempo que si pertenecen a este grupo, así que hoy vamos a añadir uno más a tan exclusiva selección.
Se llaman Beirut, y son simplemente sublimes. Hacen uso de la mezcolanza de culturas que sufren en sus filas para conseguir un sonido impregnado de matices étnicos y de sapiencia musical. De verdad, son gente muy muy fina.
A mi me tienen enamorado.
De momento solo tienen dos discos, Gulag Orkestar (Ba Da Bing, 2006) y The Flying Club Cup (Ba Da Bing, 2007), pero nos bastan para saber que estos señores saben lo que les gusta, saben lo que quieren, y lo hacen bien. Una delicia para los sentidos.
Aquí les dejo dos temas del ultimo disco. Prepárense un te, enciendan el radiador, acérquense a la ventana y pulsen el play…si, señores, esto que sienten es un clímax sensorial.
(Para los más puristas, ya lo habrán notado, decidles que, en efecto, se nota la mano de Jeremy Barnes, miembro de Neutral Milk Hotel)
En serio, estoy subiendo mucho el nivel léxico-gramatical del espacio. Sigo sin poner las tildes más obvias (por una creencia personal acerca de este demoniaco signo ortográfico), pero he utilizado con soltura palabras como ‘mezcolanza’, ‘candidatable’ o ‘impregnar’. Si alguien no me sigue que me avise y bajo un par de peldaños.
PD.: Este post se lo dedico a dos personillas que acaban de cruzar el Atlántico. Ya se os echa de menos. Mucha suerte y que os vaya todo fenomenal, el Pato estará con vosotros allá donde vayáis.


